
La semana pasada buscaba algo que me estimulara artísticamente(a veces necesito algo artístico que amplíe mi visión de la estética o del arte),en fin, llegue a un video de un jovencito patinando en el hielo, vestido de Neo (The Matrix), el joven no prometía mucho (para mi gusto), pero en el momento pareció interesante.
El patinaje en el hielo me gusta mucho, me cautiva, pero siempre he visto a los que practican este deporte un poco sonsos, bailan muy mal y es la verdad. Pero mientras el jovencito patinaba mencionaron a un patinador “Alexei Yagudin” y como es de esperarse entre la selección de este video había un video de Alexei.
No puedo explicar con certeza lo que vi, pero algo es seguro, al ver a este (entonces) jovencito, vi algo diferente. Lo que vi en el es lo que un día vimos en Michael Jordan y Muhammed Ali. Algo totalmente diferente. Historia!
De inmediato busque video tras video, lo que comprobó que el primero no había sido un golpe de suerte, este muchacho es uno de los grandes de todos los tiempos. Como los medios visuales (para no darle payola a nadie) abundan tanto en información, comencé a buscar información acerca de la vida de este joven. Conocí su historia, sus comienzos, sus angustias y sufrimientos. Para mí no es fácil ver a alguien que me cautive y no desear conocerle a fondo, es necesario conocer el marco de referencia para conocer de qué caja salió el producto final :)
Datos interesantes
Yagudin, fue abandonado por su padre cuando tenía 10 años, creciendo en una casa llena de mujeres. A los 4 años comenzó a entrenar como patinador de hielo, su madre no tenía la menor idea de la calidad que había en su hijo, pero le permitió llegar hasta donde quiso. Este hermoso joven fue entrenado por uno de los más afamados entrenadores Rusos “Alexei Mishin”.
Mishin nunca entendió lo que había en el - 3 veces - ganador de la medalla de oro mundial. Y después de algunas diferencias y rechazos, Yagudin se va a los brazos de una mujer (su territorio de confort) “Tatiana Tarasova”.
El estilo de Yagudin, solo una mujer puede comprenderlo. Este joven al contrario de muchos como su más famoso rival “Evgeni Plushenko” (uno de los pupilos preferidos de Mishin), tenia pasión en el hielo, trayendo algo nunca visto a esta destreza, la pasión y la libertad de un perfecto artista. Al contrario de Plushenko el cual puede hacer tres piruetas de salto consecutivamente, Yagundin podía capturar mi atención y arrastrarme a lo más profundo de su viaje sobre el hielo, dejándome enmudecida por la historia que contaba sobre la superficie dura y fría.
Yagudin aunque tres veces ganador de la medalla de oro mundial, nunca gano la medalla de oro rusa, lo cual no me asombra. Rusia es afamada por su destreza en el hielo, no su pasión. Rusia reconoce los saltos y acrobacias que hacen a un perfecto deportista, pero Yagudin era algo más.
Ahora el que diga que este deporte es para personas débiles debe de pensarlo 2 veces, porque Yagudin necesito un trasplante de cadera (titanio) lo cual lo anulo completamente para seguir compitiendo.
En fin, este es mi retrato de uno de los grandes creados por Dios, esperando que algún día llegue a Cristo.
Alexei Yagundin